sábado, 27 de octubre de 2012

El principio del fin...

Antecedentes: último fin de semana de febrero de ya hace unos años. Boda de unos amigos en Zaragoza en el hotel Corona de Aragón, de recuerdo infausto por el incendio que sufrió... ¿acaso era una premonición y también íbamos a arder?.
Durante la ceremonia por la tarde se quejó de las piernas (los zapatos de tacón, suponíamos), y además no se encontraba muy bien. Volvimos al hotel y allí descubrimos que tenía los pies inflamados, que seguí atribuyendo a los zapatos de tacón (o al menos eso quería pensar). Se tumbó un rato en la cama, se fue pasando y disfrutamos de una velada muy agradable. Pasamos el fin de semana en Zaragoza y al regresar a casa le tomé la tensión: 140/90; tampoco me extrañó mas al ser hipertensa previa, y ser unas cifras en la que se movía en ocasiones (error de cálculo, estaba embarazada y suspendido el tratamiento desde el primer trimestre con cifras normalizadas...).
Por la mañana nos despedimos. Ella se iba a su trabajo en las montañas (donde tenía la cabaña el abuelito de Heidi) y yo al hospital.
Coincidí con su ginecóloga durante la mañana y le comenté lo sucedido... En mis peores pesadillas todavía la oigo gritarme...


La llamé para que se acercara al consultorio a tomarse la tensión y hablé con mis antiguos compañeros. Al poco rato me dicen que estaba a 240/150, ¿¿¿¡¡¡COMORRRR!!!???. Entonces era yo el que gritaba.   Los alaridos de la ginecóloga seguían retumbando por todo el hospital... Los talones me tocaban en el culo para ir al coche a buscarla. A por cierto, ella estaba tan tranquila, ni dolor de cabeza ni cualquier otra sintomatología...
Cerramos la casa de la montaña, bajamos al llano, acomodamos a mi suegra y nos fuimos al hospital donde ya nos estaban esperando con "suite" reservada... Tras la exploración se confirmaron las sospechas, preeclampsia de libro.
Vale, pero ¿que es la preeclampsia?.  Es una complicación médica del embarazo, probablemente la mas común y frecuente. Se caracteriza por un aumento de la tensión arterial durante el mismo, pérdida de proteínas por la orina (proteinuria) y edemas en las extremidades. Los signos y síntomas son variados y pueden incluso conducir a la muerte en casos extremos. Se desconoce la causa, pero si que se sabe que la única cura es la inducción del parto o una cesárea.  Y respecto al recién nacido se aprecia una restricción del crecimiento intrauterino.
Y así fue como quedamos ingresados... y en esto estábamos en la semana 27+6 del embarazo con un discreto retraso en el crecimiento en la ecografía de hacía 2 semanas...

jueves, 25 de octubre de 2012

Todo tiene un comienzo...

Y nuestros comienzos se remontan al siglo pasado...
Yo quería familia y ella no, y no porque no le gustaran los niños, sino porque su hermano falleció por una enfermedad degenerativa muscular que quizás pudiera ser hereditaria, pero eso no se sabría puesto que no había diagnóstico exacto.
Una vez vencidas las reticencias, cosa que costó algunos años, nos pusimos "manos a la obra". Y mira por donde luego no llegaba nada, mes tras mes la misma historia...
Como el tiempo corría decidimos visitarnos para descartar causas orgánicas (hay que tener en cuenta que la mayoría de las veces el problema es del varón), pero no parecía haber problemas por ninguna de las dos partes.
Y con el tiempo llegó, y estoy seguro que fue tras una noche de desenfreno en las fiestas de San Lorenzo de Huesca... diga lo que diga la ginecóloga. Y en algún otro post contaré la prueba del algodón.
Y a la primera falta ya sabíamos lo que había (5-6 semanas de gestación). Y esto provocó un cambio en nuestra relación a mejor todavía. Vivíamos en un estado de felicidad continua, como el primer amor de un adolescente. Era la embarazada mas guapa del mundo, la mas contemplada y mimada...
Todo iba viento en popa, incluso dejó de tomar la medicación antihipertensiva porque ya no la precisaba.
Sobre las 12 semanas de gestación le realizaron la biopsia corial sin incidencias, salvo porque me tuvo "esclavizado" 3 días (las cosas del reposo absoluto).
Un tiempo mas tarde recibí una llamada "de la casa" para informarme que el cariotipo del niño era normal y que podía pasar a recogerlo. 
- ¿Perdón?.
- Como, ¿no sabía nada? (imaginen mi tono de voz).
- Como lo voy a saber si me acaba de llamar, y no sabía ni que era de la casa...


Y así todo seguía hacia delante y como ella decía, "si pudiera elegir, mi estado natural sería embarazada". Hasta que...

domingo, 21 de octubre de 2012

Y llegó el día...

Y llegó el gran día. Una idea que desde hace 2 años me rondaba por la cabeza ha salido a la luz.  
- ¿Y por que ahora?.
El detonante se produjo este fin de semana en la mesa redonda de crianza de PediaTIC en Lleida.
- ¿Que pasó?.
Muy fácil, todas las invitadas eran madres, salvo una honrosa excepción, Pedro Martínez de http://www.citomegalovirus.es, eso si, junto a su mujer Ana González.
- ¿Y los padres...?. 
Simplemente no se nos oye, no se sabe si estamos o no. 
La mayoría de los blogs son escritos por las madres y nos dan su visión de la crianza. Y la visión de los padres, ¿no tenemos nada que aportar ni que decir?.
Tuve la suerte de comentar algo al respecto con Amalia Arce en su blog hace un tiempo (http://www.dra-amalia-arce.com, la mamá pediatra), y con Rafa Pardo (http://www.perdidosenpandora.com) en PediaTIC, que fue el que me acabó de animar a contar mi experiencia.
- ¿Que experiencia?.
La de un médico en proceso de ser pediatra que tuvo la "suerte" de ser padre de un gran prematuro. 



De las vivencias y experiencias de un padre del otro lado, que pasó a ser un pediatra del otro lado.